Edición Nro: 2393

Historia del triste periodista local y su concubina

Se comenta que

Un periodista local bastante grandecito y su jóven concubina, estarían implicados en una estafa con dominios de Internet. La justicia avanza de forma sigilosa encontrando conexiones con el ejecutivo municipal. Tensa calma ciudadana que comienza a desgranarse.

 Los dedos que se asoman en la sandalia, un tanto desalineados y faltos de pedicuría, se mueven de forma tensa. La concubina acaba de recibir la noticia de forma extra oficial de que vienen por ella. Como todos saben en una ciudad tan pequeña y tan grande a la vez, todo se sabe. La rosca que se desenrosca anuncia el preludio de un fracaso, como el del andropáusico concubino, ex candidato, acusado por estafador en varias oportunidades y cobijado bajo las migajas del ejecutivo local. Aquel que fundiera todo lo que encaró en su vida, que tuvo un paso efímero en la función pública en la época de Menem y fue expulsado por "ladrón" de esa banda que ocupaba el ejecutivo nacional, comienza a dar bocanas póstumas. La vida misma se encarga de ponerlo en su lugar.

Los OPINAUTAS consultados (son muchos) conocen su nombre y su dirección. Saben que ocupa un dial prestado y de dudosa legalidad amparado por el multimedio local, que en su día también tuvo que indeminazarlo después de otro paso poco felíz.

Hace unos días la concubina fue galardonada por el "Concejo Deliberante" como parte de un arreglo con el que suscribieron la pipa de la paz. En poco tiempo vamos a asistir a la vuelta en el aire de los concejales que votaron la distinción. Es cuestión de justicia, es cuestión de paciencia...

Autor: Redacción | 2013-11-11 17:47:00 | Compartir: