Edición Nro: 2944

El Paí­s Tecno

Fallo con perspectiva de género

Violación a la privacidad

Violación a la privacidad La Justicia porteña consideró que el hombre violó la privacidad de la víctima como “una forma de control”. “La vigilancia del cuerpo de la mujer se potencia con la tecnología”, planteó.

La Justicia porteña condenó a tres meses de prisión en suspenso a un hombre que le arrebató y revisó el celular a su pareja “como una forma de control”. El juez consideró que cometió el delito de violación a la privacidad en un contexto de violencia de género. Además, determinó que pase ocho días en la cárcel por “maltrato doblemente agravado”, luego de que agredió física y verbalmente a la víctima.

El fallo lo dictó el 18 de diciembre el juez Penal, Contravencional y de Faltas N° 10 Pablo Casas, quien aplicó perspectiva de género al caso. Según el escrito, el imputado recibió la condena luego de un episodio en el que esperó a su pareja en su casa y, cuando llegó, comenzó a hostigarla con preguntas: “¿Dónde estabas?, ¿Qué hacías sola por la calle?”. “Asimismo, le arrebató el celular y lo revisó para determinar con quién había estado”, explicó el magistrado. El delito está encuadrado en la figura de “violación a la privacidad”, prevista por el artículo 153 del Código Penal.
“En ese momento, la denunciante le pidió que se fuera de su domicilio”, continuó. “Ante ello, él la tomó de las muñecas y le torció la mano sin causarle lesiones. Luego, en la cama, con la rodilla le presionó el cuello y le refirió frases tales como "puta", "perra", "no sos nada", "cínica" e "hipócrita". Todo ello durante un período de aproximadamente dos horas”, precisó.

El abogado defensor del acusado pidió su absolución, negó la existencia de “una relación de asimetría de poder” entre el agresor y la víctima y sostuvo que la única prueba era la declaración de la denunciante. Casas criticó este planteo y sostuvo que la postura estaba cargada de “estereotipos basados en el género”.

Entre los argumentos del fallo, el juez detalló que la mujer fue víctima de violencia psicológica desde el comienzo de la relación: “Le refería frases como que no valía nada, que era coya por su color de piel, que no servía, que ningún hombre se iba a fijar en ella”.

Personal de la Oficina de Violencia Doméstica dependiente de la Corte Suprema de Justicia ratificó la situación en la que vivía la víctima. Un informe realizado señala que se observaron “indicadores de violencia física, psicológica, y simbólica” en la mujer. Además, el hijo de la pareja declaró ante profesionales que su papá “le había hackeado el celular” a su mamá. 

Con esas pruebas, Casas declaró al hombre culpable del delito de violación de la privacidad y de la contravención de maltrato doblemente agravado por el género y el vínculo. “Es un derecho constitucional para todas las personas comunicarse libremente, por cualquier medio que elijan, sin ser observadas, ni vigiladas, ni monitoreadas, ni escuchadas, por ninguna persona ajena a la comunicación”, justificó.
Planteó que muchas víctimas de violencia de género “son sometidas a controles” por parte de sus agresores, “tendientes a consumir su autonomía, mediante la intromisión en sus ámbitos de privacidad”. En esa línea, expresó que la consideración de la mujer “como objeto de posesión del varón” se traduce en los hechos, en muchos casos, “en un ejercicio de dominio en todos los espacios de su desarrollo individual, con el fin de anularlos y gobernarlos”.
 

Autor: Redacción | 2021-01-08 03:27:00 | Compartir: