Edición Nro: 2368

Cultura

Tácticas y estrategias del poder

La “vuelta” de la Argentina

La “vuelta” de la Argentina La historia permite conocer el comportamiento de la humanidad en torno al poder. Se dice que después de estudiar la historia romana, nadie inventó nada. El precio del poder, la construcción de los líderes, las alianzas, fueron y son parte de la realidad.

Cuando leemos la historia del imperio romano queda claro que tácticas y estrategias condujeron al predominio de una civilización. El arte de la política estaba en manos de una elite gobernante que representaba al pueblo. Parte de esas campañas culminaban en las fiestas populares. “Pan y circo” con el fin de entretener a las masas incluían desfiles militares, ferias populares en las calles, orgías privadas en las que, muchas veces, se dirimían cargos y poder.
Traiciones y cambios de bandos estaban a la orden del día en los tiempos de los emperadores. Ahí están las ruinas del esplendor, las obras públicas, aquellas que todavía quedan en pie, y siguen llenando las arcas del turismo internacional. Las vías principales del imperio romano, los puentes, los acueductos, los anfiteatros, obras monumentales en las que las luchas, el teatro y la cultura se mostraban con visión de expresión atemporal.
La historia actual ha reeditado la construcción del poder desde el tráfico de drogas y de armas, sumando negocios internacionales en todos los continentes. Diamantes, petróleo, son solo algunos ejemplos conocidos.
El narcotráfico ha marcado el robo de la corona de los estados del siglo XX. El poder y el dinero, en una construcción ajena a los valores, en un camino sin retorno de violencia extrema. La historia de Colombia y los carteles de la droga dejaron, también, tácticas y estrategias que sirvieron de ejemplos. En esas sociedades piramidales, la mano de obra para obtener materia prima y la red de protección escaló exponencialmente. En la base piramidal estaban los gatilleros que respondían con su propia vida al círculo rojo del patrón. Una figura omnipresente, paternal, poderosa y dueño del destino de cada integrante del cartel. Corromper con dinero formaba parte de la inversión principal, políticos, jueces, policía, militares. Todos al servicio de un negocio que necesitaba de logística, servicio puerta a puerta con delivery incluido.
Del narcotráfico al narcoterrorismo se impuso una cultura que llega a nuestros días. El dinero se dejó de contar, se pesaba y se encaletaba. En un principio la plata circulaba sin más en el mercado inmobiliario. Las propiedades de los capos eran fuertes infranqueables con todas las comodidades. Las reinas de la belleza eran parte de los comodities convirtiéndose en íconos de la mujer objeto. Tetas, carros y casas con todos los chiches eran parte del canje de privilegio. Las fiestas celebraban cuando se coronaba un cargamento en destino. Fronteras desdibujadas que integraban una red por tierra, por agua y por aire.
A más poder, más dinero, más impunidad y la necesidad de lavar para expandir los negocios en un circuito legal.
El punto de inflexión fue la extradición a Estados Unidos, la justicia a la que no se podía corromper. El fin de las cárceles con privilegios que incluían salvoconductos para casos de fuga que terminaban con los acuerdos con el gobierno.
Negociaciones que incluyeron entregas y colaboraciones para reducir penas y garantizar la paz y bienestar de la familia. De “gatillero” a “sapo” para sobrevivir en guerras que arrasaban con enemigos y amigos.
Así se hicieron innumerables “vueltas” que “coronaban” las entregas, tanto de mercadería como de personas.
A la Argentina también le coronaron innumerables vueltas. Poder y dinero construyeron una sociedad violenta con aspiraciones económicas que arrasaron con generaciones que creyeran en el trabajo y el esfuerzo.
Cambios culturales que dejaron valores atrás para dejar al desnudo una sociedad que pareciera no distinguir entre el bien y el mal, lo correcto y lo incorrecto.
Dicen que la realidad supera la ficción pero basta volver a la historia universal y a las grandes obras para conocer que la humanidad en la construcción del poder siempre ha puesto en juego las prácticas maquiavélicas.
 

Autor: Lic. Mirtha Cáffaro | 2019-05-26 12:11:00 | Compartir: