Edición Nro: 2453

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El mensaje de Martín Palermo a Del Potro

Somos Resilientes

Somos Resilientes Juan Martín del Potro está volviendo a competir tras 131 días recuperándose de una fractura en la rodilla. Su ídolo y amigo Martín Palermo, quien se levantó de lesiones más graves en la misma rodilla cuando era futbolista, lo aconseja en esta entrevista para que vuelva al mejor nivel.

Martín Palermo conoce como pocos a Juan Martín del Potro a razón de casi 10 años siendo amigos, de gustos afines como el desbordado amor por Boca Juniors y, sobre todo, porque son reflejo para cada uno. Descubren en el otro sus propias fortalezas y defectos. Son pasionales, competitivos, jamás agachan la cabeza ante rivales con más chapas, sus cuerpos han sido propensos al sufrimiento por la tenacidad. En fin. Pero en lo que más se parecen es en que jamás se dan por vencidos. Por más golpes que la vida les propine, ambos siguen lanzando jabs desde el suelo mientras buscan levantarse.

Cuando se supo que DelPo padecía una fractura de rótula derecha como consecuencia de un resbalón en octubre de 2018 en Shanghái, Palermo intuyó en seguida el estado de ánimo de su amigo. Al fin y al cabo, como futbolista se rompió dos veces la rodilla derecha (1999 y 2008). Pero al mismo tiempo, el goleador histórico de Boca Juniors (236 tantos) tuvo la certeza de que Juan Martín regresaría pronto. No solo porque sabía que se pondría en manos de un equipo encabezado por el mismo médico traumatólogo que lo operó de ambas roturas de ligamento en la rodilla. También por la resiliencia que le conoce. La misma que lo caracteriza aún como entrenador (ahora en el Pachuca de México).

Y Juan Martín del Potro no se falló a sí mismo ni a Palermo. El tandilense duró 131 días sin competir (el cuarto lapso más largo de su carrera por fuera del circuito). Y volvió con victoria en el Delray Beach Open 2019. Con 30 años y un yunque de lesiones superadas sobre el hombro, regresó para aspirar de nuevo a todo. Martín Palermo, su ídolo desde chico, da fe de ese propósito en esta entrevista con ATPTour.com.

¿Por qué ustedes siguen luchando a pesar de tantas caídas?
Por el deseo de superación del momento y el desafío de seguir persiguiendo las metas que uno se pone en la carrera. Por la mentalidad de esas personas que quieren seguir luchando y buscando llegar a esos logros tan importantes. Por eso las lesiones no terminan siendo trabas. Hay otros que son más débiles de cabeza en situaciones así y no logran superarlas y se quedan en el camino. El ejemplo del primer tipo de persona es Juan. Mirá toda las lesiones que ha tenido, y siempre se ha recuperado para seguir adelante.

¿Qué hay en la personalidad de atletas como ustedes que logran reponerse de tantas adversidades?
Soy muy cercano a Juan en todas sus etapas de lesiones y también ha recurrido a mí. Tenemos una gran relación, producto de convivir mucho tiempo, de aconsejarlo y apoyarlo. En esta última lesión, que fue la fractura de la rótula, justamente consultó a Jorge Batista que fue el que me operó de los ligamentos cruzados. Siempre fue de mi confianza y Juan lo ha consultado a él en molestias de rodilla por referencia mía. En esta última ocasión fue lo mismo. Partiendo de ahí, he visto que Juan tiene una personalidad muy parecida a la mía, de superación y de afrontar esas lesiones de gravedad que marginan del ritmo de competencia. Siempre busca un nivel muy competitivo de nuevo, siempre quiere estar entre los mejores. Por su bien, le deseo que esta sea su última lesión, y que pueda disfrutar de una recta final en el tenis sin ninguna molestia.

¿Qué consejo le daría a DelPo para que vuelva lo más rápido posible al nivel que tenía antes de lesionarse?
Siempre hemos conversado con él. Y sé que la ambición tan grande lo lleva a saber que si está volviendo es porque se encuentra en condiciones de estar muy competitivo. No es volver por volver. Y esta vez no es la excepción. Está para afrontar el desafío de defender todos los puntos que ganó el año pasado. Si volvió es porque está bien y no creo que se hubiera arriesgado a regresar sino lo pudiera hacer de una buena forma. Conociéndolo como lo conozco, sé que regresa para aspirar y estar entre los más importantes del Ranking ATP.
¿Los rumores que alguna vez los dieron por retirados sirvieron como motivación en la recuperación?
Claro. Personas como Juan y como yo pensamos: a todo me voy a enfrentar para superarme. Y bueno, a veces las críticas malintencionadas lo llevan a uno después a querer demostrar lo contrario dentro de una cancha. Son cosas que a uno no le cayeron bien y uno busca que se tengan que retractar porque a veces las críticas no son constructivas. Para nosotros también es desafiante el volver a estar a un gran nivel para no creer que ya hay que dejar la actividad y retirarse porque no se está en buenas condiciones. Eso también ayuda desde la cabeza a fortalecerse, a volver con más fuerza que nunca.

¿Qué recomendaciones le ha dado como deportista y amigo en situaciones así?
Muchos. En el tema de lesiones, sobre todo, que deje pasar cada etapa y cada recuperación, que respete los tiempos y no se apresure. Que tenga fuerza de voluntad para afrontar la recuperación. Y siempre le recalcé la importancia de la contención de la familia, que eso lo iba a ayudar en estos momentos tan difíciles.

¿Boca hace resilientes a sus jugadores e hinchas? ¿O los que nacen resilientes por naturaleza están proclives a hacerse hinchas de Boca?
Juan siempre fue hincha de Boca y de sentimiento hace mucho tiempo. Y es indudable que con mi tiempo en Boca es muy difícil uno no encariñarse y tener realmente ese sentimiento que el hincha de Boca transmite. Quieras o no, en diez años en el club terminas siendo parte de ese fanatismo, de ese amor por Boca. Y sí, ¡los dos somos resilientes! En ese sentido nos identificamos mucho con Boca. Por eso nació nuestra amistad, nuestra posibilidad de contactarnos. Por el amor de hincha de Juan y por mi parte en la historia del club. Eso nos llevó a conocernos.

¿Cuándo fue ese primer encuentro, a propósito?
Creo que fue en el 2008 o 2009 si mal no recuerdo, justo cuando yo había sufrido la última lesión de cruzado, y él venía de ganar un torneo. Ahí fue cuando nos conocimos. Boca lo premió, nos presentamos, nos empezamos a contactar, y hasta el día de hoy mantenemos la amistad. Han sido muchos momentos desde entonces, en mi etapa como jugador, en la suya en plenitud. Cuando me retiré de futbolista lo acompañé en algunos torneos en Estados Unidos. Fui parte de su entorno de competencia y fue una linda experiencia.

¿Qué le llamó la atención de esa cotidianidad de Juan Martín?
Es muy diferente la vida del jugador de tenis a la del futbolista. Es estar muy solo, concentrado, en una habitación. No es estar cerca compartiendo con compañeros como los futbolistas que conviven en la habitación, la cena, el desayuno. Juan es más íntimo, de muy pocas personas a su alrededor. Es muy particular el jugador de tenis en ese sentido. De esa experiencia me impresionó la capacidad mental que debe desarrollar el tenista para cada competencia que es tan seguida. También para afrontar la frustración y viajar solo a competir de nuevo. Todo es muy diferente.

¿Qué se siente ser el ídolo de una leyenda del tenis mundial?
Es un poco recíproco, una admiración mutua. Es un honor haberlo conocido porque está en la historia del tenis argentino como mundial. Creo que el fanatismo por el otro es mutuo, recíproco.

Supongamos que hubieran nacido con talentos cruzados. ¿Cuál habría sido el resultado?
Creo que seríamos de la misma manera porque somos muy parecidos. En el estilo, agresivos. Son muy parecidas nuestras experiencias. En la manera de ser, creo que en eso seríamos iguales.
¿O sea que Juan Martín debería jugar tenis con un 9 pintado en su espalda?
Además porque a él le gustaría. Siempre fue delantero, le gustó jugar al fútbol. A mí no es que de chico me gustara jugar al tenis porque ni siquiera lo practiqué. Pero después obviamente me gusta todo tipo de deporte. Cuando tuve mayor relación con Juan, me acerqué mucho más al tenis y eso hizo que me gustara estar más informado de los torneos y resultados. Pero el deporte del otro no nos apasiona de la misma manera. A mí el tenis ya me gusta jugarlo, pero no lo siento de la misma manera como él siente el fútbol. En eso él es increíble.

¿Hasta dónde cree que llegará después de este nuevo regreso?
Siempre deseé y mi pedido es verlo No. 1. Creo que él tiene la capacidad y todo como para llegar a serlo. Obviamente que las lesiones cuando estuvo cerca lo frustraron. Pero creo que su deseo y el mío también es verlo No. 1 en el tenis mundial. Obviamente, él ya es mi No. 1. Por todo lo que le ha dado al tenis argentino. Incluso a pesar de no haber llegado a ese Ranking, por todo lo que ha pasado, creo que es muy grande. Él y su capacidad que tiene como tenista. Es admirable verlo y como también él transmite y contagia a la gente hacia fuera. Se identifican mucho con él por su calidad.

Fuente ATP 

Autor: Redacción | 2019-02-21 18:29:00 | Compartir: