Edición Nro: 2149

El Mundo

Servicio Militar como opción del nacionalismo

Vuelve "la mili" en Europa

Vuelve "la mili" en Europa La medida no tiene ventajas militares pero busca que los jóvenes tengan un primer contacto con el Estado. España, por caso, aún no tiene pensado su incorporación pero desde la Unión Europea ven con buenos ojos la iniciativa.

¿Qué ha cambiado en el mundo de hoy para recurrir a una fórmula abolida hace 20 años en la mayor parte de nuestros países vecinos? ¿Las amenazas actuales, basadas en el terrorismo o la ciberguerra, requieren más soldados? ¿La pertenencia a la OTAN y su política de apoyo mutuo en caso de ataque no es suficiente garantía de seguridad? ¿Es un país de recluta obligatoria más cohesionado que otro con un ejército profesional? ¿Es más atractivo para un político actual anunciar recortes en Defensa o prometer un regreso al servicio militar obligatorio? ¿Se trata de una medida militar o simplemente de control social?

Todas estas preguntas eran impensables hace unos meses, pero algunos discursos están comenzando a cristalizar: la mili vuelve a estar de moda. Primero fue Suecia, que decidió recuperar el servicio militar el año pasado. Después le ha tocado a Marruecos, que anunció por sorpresa el regreso a la vieja recluta obligatoria para todos los jóvenes, incluidas las mujeres. En Francia, Emmanuel Macron abrió el melón este mismo año con una propuesta arriesgada: un servicio militar de un mes de duración para mayores de 16 años. En Alemania, el partido de la canciller Merkel (la misma que lo suprimió en 2011) pidió también su reinstauración con el apoyo de otros partidos. En Italia, el ministro del Interior, Matteo Salvini, propuso algo parecido a los jóvenes italianos "para recordar a sus hijos que además de derechos, también hay deberes.

Hace aproximadamente 20 años, en la mayor parte de los países de nuestro entorno, se suprimió el último hilo entre la corresponsabilidad civil y militar de la Defensa. Hoy es sólo cosa de los uniformados pero, ¿cuáles son las razones para proponer esta vuelta a algo que formaba parte del pasado, que es más caro y que, según todos los expertos, resulta inefectivo? Para ver lo que ha cambiado Europa desde hace dos décadas hasta hoy sólo hay que darse un paseo por el contexto geopolítico. En el mundo actual, la OTAN suscita dudas sobre su compromiso.

El gran protector de Occidente, Estados Unidos, bajo el mandato del presidente Donald Trump, ya no se percibe como un aliado. Reino Unido, uno de los ejércitos más poderosos del mundo, ha dado un portazo a Bruselas y los países del Este, conocidos como el Grupo de Visegrado, siguen avanzando en una política nacionalpopulista de fronteras cerradas y libertades cada vez más restringidas. Alemania, el país con más músculo económico de la UE no va a liderar militarmente a Europa por su pasado. 

Y el ciclo de la historia, una vez más, parece volver a girar.

Autor: redacción | 2018-09-10 09:36:00 | Compartir: