Edición Nro: 2538

La Ciudad Cultura

En el Bosque Peralta Ramos

La cabaña de té del bosque y el arte del tiempo

La cabaña de té del bosque y el arte del tiempo Sonia de Francisco custodia la casa de té del bosque para que el tiempo se detenga cuando los visitantes ingresan a ella. Entre vajilla de porcelana, panes y tortas caseras, los objetos tienen vida propia gracias al amor con que se muestran en un marco de naturaleza cálida para las tardes de invierno.

Cuando llegué a Mar del Plata y me convertí en residente de la ciudad, conocí a una de las personas más armoniosas y delicadas. Se trata de Sonia de Francisco, cuando allá por 1986 abría las puertas de su casa en medio de una arboleda maravillosa para compartir un legado de vida producto de un viaje interior que reunió objetos de todo el mundo.
Por eso entonces, la bienvenida era una recorrida para disfrutar del aire mezclado entre eucaliptos y pinos, pinocha y tierra. El viento corría por sobre los árboles haciendo del Bosque Peralta Ramos un microclima protegido por la reserva.
Sonia, casi etérea, tal cual hoy, comenzaba con la ceremonia del té para discurrir ese tiempo sin tiempo al que ella alude para definir no solo el clima de la cabaña sino también parte de su filosofía de vida.
Entre objetos con vida propia, se sucedían pequeñas historias enmarcadas siempre en el diálogo. Ese espacio que da pie al otro a participar de la charla. Tal vez ese sea uno de los secretos de este lugar custodiado por Sonia y su hermana Griselda, dejar que todo suceda.
Aunque ellas no recurren al marketing, publicidad tradicional o redes, el secreto es de boca en boca. Toda una tradición. No podemos repetir el molde, no hay recetas mágicas sino más bien la mística que subyace en cada rincón de la cabaña. Un lugar cálido con mobiliario rústico de madera y una vajilla heterogénea que parece tener historia propia. Sonia nos cuenta que mucha de ella ha llegado a la cabaña de la mano de amigos, vecinos, conocidos que la dejan en custodia permanente. Y así se convirtió desde el comienzo en una marca distintiva.
Hoy en día el té está de moda pero ellas no pierden de vista el sentido fundacional de la cabaña. Aunque la variedad es grandísima y el aroma predomina cuando la tetera llega a la mesa, las personas son las protagonistas del espacio. Por eso nunca apuran a nadie y todo transcurre en otra dimensión. Por supuesto que a veces cuesta dejar el ajetreo de la vida diaria y bajar el tono de voz, pero todo hace que se deje atrás el estrés y se disfrute no solo de la ceremonia del té sino de la variedad de panes, scones, tartas y tortas caseras. Todo recién horneado con amor. Entre tostadas y dulces, música suave y tiempo sin tiempo la cabaña se abre paso de la mano de Sonia como una novela que siempre invita a escribir un nuevo capítulo. 

¿Cómo llegar? Ingresando por la entrada principal del bosque (Mario Bravo y Vergara), dos cuadras por la calle principal, doblar a la derecha, una cuadra más y nuevamente a la derecha.
Abierto todos los días de 9 a 20 hs. en vacaciones de invierno.
Las líneas que llegan al bosque son 521 y 522.
 

Autor: Lic. Mirtha Cáffaro | 2018-07-18 05:49:00 | Compartir: