Edición Nro: 2090

Espectáculos Sección 22

¿Glamour o mamarracho?

Las excentricidades de la Gala Met

Las excentricidades de la Gala Met La Gala Met es el evento más importante del año para los amantes del arte y la moda. La alfombra roja del Museo Metropolitano de Arte de Nueva York ve pasar a las estrellas internacionales.

Este acto sirve como inauguración de la exposición anual del Costume Institute que se ha calificado como la más controvertida hasta la fecha por su temática y que se presenta bajo el título de Cuerpos celestes: la moda y la imaginación católica. Una exhibición que aúna moda y religión a partes iguales, y en la que conviven diseños de firmas como Versace, Jean Paul Gaultier o Dolce & Gabbana junto con creaciones prestadas para la ocasión, por ejemplo, por la Sacristía de la Capilla Sixtina del Vaticano.
Y, como ya es tradición, hablar de la gala MET es hablar de una de las alfombras rojas más importantes del año. Irina Shayk y Bradley Cooper, Rihanna, Katy Perry, Kendall Jenner...

Las estrella lucieron cual obras de arte, entre la elegancia y la excentricidad, llevaron coronas, vestidos con cola, sobrefaldas, brillos, joyas.
La juventud de Ariana Grande llevó uno de los íconos del arte católico, el juicio final de Miguel Ángel. El vestido confeccionado con una tela sublimada con las pinturas de la Capilla Sixtina fueron una buena elección.
La que no aportó nada fue Madonna con un vestido que parecía una remake mal trazada de su época trasgresora y confrontada con la iglesia. Cual reina decadente de la inquisición portó un vestido negro con cruces. Una especie de mantilla al estilo español y unas tiras y lazos que no definían su existencia.
Katy Perry deslumbraba de atrás porque la visa se detenía en las alas. Cual paso de un ser alado, tenía reminiscencias de ángeles guardianes de los tesoros. Pero, de frente parecía más un traje de ciencia ficción, por el doré, la malla y las botas metalizadas doradas. ¿Mucho, no?
Selena Gómez llevó un vestido al estilo vestale, cual virgen romántica.Entre transparencias blancas, volados y flores se quedó a medio camino y faltó creatividad y audacia.

Uma Thurman ha acertado con las joyes, de reminiscencias medievales católicas.
Sarah Jessica Parker lució como una madonna barroca. El tocado era un verdadero baldacchino con un belén recreado en detalle
El vestido de Dolce & Gabbana metió todo lo barroco que se puede poner en un diseño. Dorado, transparencias, aplicaciones de corazones de rojo metalizado, flores, tules, y tutti gli fiocchi.

Rhianna superó las expectativas. Llegó como una papisa con atuendo completo, emulando la pompa de Jude Law en The pope. Traje bordado con perlas, vestido mini y sobrefalda. Un escote provocador y una mitra espectacular. Sí, traje temático con todo.
La presencia de Zendaya fue un ejemplo de elegancia y estilo. Rememorando a Juana de Arco lució un vestido gris plata con sobreposiciones de pliegues y mangas ancha. Una pechera que simulaba una armadura y una cola que salía desde la espalda, acompañando la caída de la pollera. Todo su look impecable.
El trío más mentado de la noche, teatralizó a la Trinidad, padre, hijo y espíritu santo. Jared Leto, Lana del Rey y Alessandro Michele. Portando toda la simbología, trajes con ornamentos típicos de las prendas de la curia. Un tocado para ella con plumas blancas y azules y coronas para ambos actores,

La elegancia de Juliette Binoche acercaba a los diseños y detalles de los poetas místicos. Colores dorados de santidad, cabeza cubierta aludiendo a la sumisión, toques de tonos terrenales para acercar el valor de la naturaleza.
 



 

 

Autor: Redacción | 2018-05-08 05:50:00 | Compartir: