Edición Nro: 2178

Opinautas

Estudiante marplatense de Ciencias Biológicas

Carta abierta de Luz Olmedo

Carta abierta de Luz Olmedo Siento la necesidad de hacer un descargo casi tanto por convicciones éticas como por una cuestión de profesional en formación por el varamiento de la ballena.

Fueron 3 días de lucha continua por intentar devolver a este animal a su casa, el mar. Todos los que estudiamos para esto o incluso aquellos que tienen alguna noción del tema, sabíamos que este animal había varado por algo. Su columna vertebral tan marcada, y los intentos fallidos por devolverla nos estaban diciendo la verdad: había varado para morir. Estaba cansada, enferma y sin ganas de seguir. Aquarium lo sabía, Fauna lo sabía, Defensa Civil lo sabía. La gente no quería aceptar. La respuesta de estos organismos cuando preguntamos porqué seguían insistiendo en salvarla si ellos mismos (biólogos en su mayoría) sabían que no iba a sobrevivir fue que lo hacían por la presión de la gente, porque dejarla morir en paz como merecía implicaba que salieran a escracharlos.
3 días con sogas, forcejeos, grúas y excavadoras alargando el sufrimiento del animal, sumándole un estrés innecesario y poniendo en juego la poca integridad física que le quedaba. El animal no necesitaba volver al mar gente, no. Los que entendíamos esto, y no teníamos la presión de ningún otra institución ni de la opinión pública, intentamos decírselos a todos ustedes, intentamos hacernos escuchar y sólo recibimos respuestas como que "éramos opinólogos, que dejemos a la gente trabajar en paz y que había que salvarla". Incluso llegué a leer que si total se iba a morir, "era lo mismo que fuera ahogada o en la playa". ¿En serio? ¿De verdad creen que es mejor estresar a un animal durante 3 días para volverlo al lugar de donde el mismo decidió salir para no ahogarse?
Cuesta mucho llegar a la gente y romper con la idea de que morir naturalmente está mal. Mucho más que entiendan que en algunos casos, cuanto más se desconoce, más peligrosa y perjudicial puede ser nuestra intervención. El animal murió, y no en paz como debería haber sido.
Rescato y me enorgullece terriblemente la predisposición por ayudar, que es lo más importante. Esa noción de sensibilidad y ayudar a nuestros hermanos animales, que es lo que realmente nos convierte en humanos. Pero es necesario hacer ver que en este caso, hacer menos era más. Primero había que conocer el estado general de salud del individuo, y después analizar si estaba apto para volver o no al mar. Y si la mejor solución era eutanasiarlo o dejarlo morir en paz, entender que no está mal.
Lamento muchísimo que acá en Argentina no exista un protocolo para la rehabilitación de estos animales, ni se cuente con las instalaciones necesarias para poder hacerlo, lo cual hubiera evitado muchísimo esta situación y quizás hubiera tenido un final mejor. Ojalá todo esto sirva para concientizar, para aprender todo lo que NO hay que hacer, y todo lo que se puede mejorar de acá en más para estar preparados para futuros casos como este.
Y por último, EDUQUEN. Enséñenle a sus hijos, sus hermanos, primos, sobrinos que los animales son seres sintientes. Que un animal varado en la costa, NO es un espectáculo, NO es un show. Es un animal sufriendo y luchando por su vida. Es naturaleza. Si no aprendemos a respetarlos y a cuidarlos nosotros mismos, vamos a perderlos a todos.

Autor: Redacción | 2018-04-11 04:14:00 | Compartir: