Edición Nro: 2118

Papa Francisco

En la cárcel Regina Coeli

El Papa lavó los pies de doce presos de un penal romano

El Papa lavó los pies de doce presos de un penal romano El pontífice advirtió que la pena de muerte “no es humana ni cristiana” y anunció que deberá someterse a una operación de cataratas en 2019.

El papa Francisco acudió este Jueves Santo a la cárcel Regina Coeli, de las afueras de Roma, donde presidió la misa de la Cena del Señor y realizó el lavatorio de los pies a doce internos, repitiendo el gesto servicial de Jesucristo con los apóstoles.

Los detenidos elegidos para el rito provienen de siete países: cuatro italianos, dos filipinos, dos marroquíes, un moldavo, un colombiano, un nigeriano, y uno de Sierra Leona. Ocho de ellos de religión católica, un ortodoxo, un budista y dos musulmanes.

En la homilía, el pontífice se refirió al pasaje evangélico que narra el lavatorio de los pies a los apóstoles, y destacó que con esa “trabajo de esclavo" Cristo quiso “darnos un ejemplo de cómo debemos servirnos los unos a los otros".

“En el ingreso de las casas estaban los esclavos que lavaban los pies. Era un trabajo de esclavos pero era un servicio, hecho por los esclavos. Jesús quiso hacer este servicio para darnos un ejemplo de cómo nosotros tenemos que servirnos los unos a los otros”, sostuvo.

“El que quiera ser grande, que se haga servidor. El jefe de ustedes debe ser su servidor. Jesús revierte la costumbre sólida y cultural de aquella época y también la de hoy. El que manda debe ser un bravo jefe, sea donde sea, debe servir”, indicó.

Y añadió: “Pienso muchas veces – no en este tiempo porque cada uno está vivo todavía y tiene la oportunidad de cambiar vida y no podemos juzgar – pero pensemos en la historia: si tantos reyes, emperadores, jefes de estado hubieran entendido esta enseñanza de Jesús y en vez de dominar, ser crueles, matar gente, hubieran hecho esto: ¡cuántas guerras se hubieran evitado!”

En la visita, de carácter privado, el Papa mantuvo un encuentro con los reclusos que por distintas dolencias permanecen en la enfermería y luego se dirigió a la “Rotonda”, donde celebró la Eucaristía.

“Cada pena debe estar abierta al horizonte de la esperanza. Por esto no es humana ni cristiana la pena de muerta. Cada pena debe ser abierta a la esperanza, a la reinserción", dijo el pontífice ante los presos y funcionarios penitenciarios.

Como recuerdo, el Papa deja como don el altar sobre el que celebró la misa, una obra en bronce del escultor Fiorenzo Bacci de Porcia, que fue donada al Santo Padre durante la audiencia general del 12 de noviembre de 2016.

Francisco mantuvo luego otro encuentro con reclusos de la Sección VIII, donde reveló que deberá someterse a una operación de cataratas en 2019.

“A mi edad, por ejemplo, tenés cataratas y no ves bien la realidad”, dijo, y agregó: “El año que viene tendremos que hacer la operación”.

La misa de la Cena del Señor en el Centro Penitenciario Regina Coeli, sucede a las presididas por Francisco en la cárcel de Paliano en 2017, en C.A.R.A. de Castel Novo de Porto en 2016, en la cárcel de Rebibbia en 2015, en la Fundación Don Gnocchi en 2014 y en la Cárcel de menores de Casal del Marmo.  

Autor: Redacción | 2018-03-30 12:43:00 | Compartir: