Edición Nro: 2172

El Mundo Sección 22

Situaciones de vulnerabilidad

El futuro está en las manos de los niños

El futuro está en las manos de los niños La dignidad de los niños está en riesgo y el superior interés del menor debería ser siempre prioritario, en todo contexto humanitario. La protección de la infancia es uno de los temas prioritarios.

“Un pueblo que no cuida a sus ancianos, a sus niños y a su juventud no tiene futuro, porque maltrata tanto la memoria como la promesa” afirmó el Observador Permanente ante la ONU en Ginebra citando las palabras del papa Francisco en el discurso a los participantes en la Semana Social de los católicos italianos en el 2013.

En efecto, mencionando el Informe del Alto Comisionado sobre la protección de los derechos del niño en situaciones humanitarias, el prelado evidencia que aunque “se ha avanzado en este sentido”, es preocupante constatar que 2017 alrededor de “535 millones de niños se vieron afectados por desastres humanitarios”; “conflictos armados, crisis locales y desastres naturales debidos al cambio climático que están creando oleadas de refugiados, migrantes y desplazados internos y personas que sufren todos los días”.

Monseñor Jurkovič describe la situación de muchos niños inocentes “atrapados en situaciones vulnerables sólo porque viven en las partes más pobres del mundo, pertenecen a minorías étnicas o religiosas, son refugiados o migrantes, a veces no acompañados o sufren discapacidades”. La mayor parte de ellos, –enfatizó– corren el riesgo de ser víctimas de individuos u organizaciones sin escrúpulos, sufren abusos, contrabando, tráfico sexual o esclavitud laboral, o extracción de órganos, o incluso reclutamiento como soldados”.

El arzobispo señaló asimismo que “los derechos humanos a la educación y la salud conforman el futuro de cada niño. Sin embargo –constató– los niños no pueden beneficiarse de estos y otros derechos humanos a menos que estén registrados al nacer. Si no se reanuda un camino adecuado de educación y desarrollo, estos niños corren el riesgo de convertirse en una generación perdida”. Para evitar esto, el Observador Permanente ante la ONU indica la “prevención” como la mejor medicina, posible “con el acceso a la ciudadanía, a la salud, a la educación y promoviendo una cultura de respeto de los derechos humanos y la dignidad humana de cada niño”.

“El marco legal para proteger a los niños está ya definido –aseguró– y sólo necesita ser aplicado”.

Finalmente, el prelado exhortó a rechazar la cultura del descarte “que plaga nuestro mundo y alimenta las tendencias hacia la avaricia, la corrupción, la violencia, la guerra y la degradación ambiental”, y a insistir en que “todos los ciudadanos de este mundo tienen la responsabilidad de cuidar la seguridad y la salud física y emocional de niños, que constituyen el futuro de nuestra sociedad”. 

Autor: Redacción | 2018-03-11 16:32:00 | Compartir: