Edición Nro: 2830

Deportes

Consoló a Zverev

Federer en la intimidad de los vestuarios

Federer en la intimidad de los vestuarios El suizo confortó al alemán en Melbourne Park haciendo un alto a su paso camino al partido. «Parecía destrozado cuando le he visto».

Para el jugador de Hamburgo, un deportista de logros precoces y maneras de gran figura, la derrota era algo más que el cierre de un encuentro. Ceder la tercera ronda de Melbourne ante el surcoreano Hyeon Chung, vigente campeón de las Next Gen ATP Finals, escondía un sentir más profundo.

A sus 20 años, el No. 4 del Ranking ATP ha disputado 11 cuadros finales de Grand Slam. En ninguno de ellos logró firmar una victoria más allá de la tercer partido. Una circunstancia normal para un deportista medio, una profunda decepción para un competidor sin límites en mente.

Con gesto serio, cabeza gacha y alma herida, Zverev encontró en Federer un confidente ideal, capaz de comprender su sentir y dispuesto a tender la mano para superar el momento.
«Todavía es un jugador muy joven» declaró Roger sobre Alexander, quien reconoció ante la prensa el gran efecto reparador que le produjo la conversación. «De alguna manera, aún está llegando. Todavía está buscando la irrupción en torneos de Grand Slam», valoró el suizo desde la prudencia.

«En ocasiones es positivo echar la vista atrás y centrarse en las cosas buenas que has logrado. Necesitas darte tiempo, tal vez situar el listón algo más bajo», recomendó Roger. «Intenta ponerte como objetivo los cuartos de final o las semifinales, no pensar directamente en venir al Abierto de Australia o al US Open con una mentalidad que diga ‘tengo que ganar esto’».

El ejemplo de Federer, un jugador de evolución pausada hasta resultar el tenista más laureado de todos los tiempos, sirvió como un espejo perfecto para Zverev - esforzado en una carrera que recién florece.
«Las personas hablarán, pero para el jugador es complicado si no logra lo que se propone”, defendió el suizo. «Recuerdo que tuve un obstáculo para superar los cuartos de final. Necesité esperar hasta 2003 para conseguirlo, y en ese momento tenía 22 años. Recuerdo que llegaba a cuartos de final o perdía en primera ronda», declaró Roger, colocando un paralelismo en la mente del alemán, un jugador capaz de levantar su primer ATP World Tour Masters 1000 y de ingresar en el Top 5 del ATP World Tour a una edad más temprana que el propio suizo.


«Eso es lo que le dije a Sascha. Sé paciente con ello. No te pongas encima una presión innecesaria. Aprende de estos errores. Lo que ha pasado, ha pasado. Desafortunadamente, uno debe tener confianza en el proceso en el que se encuentra», recomendó. «Has tenido una buena pretemporada. Has trabajado duro. Estás haciendo las cosas correctas. Quizá no estén dando resultado en Grand Slam, pero tienes que mantenerte tranquilo, no te metas en un agujero. No hay motivo para hacer eso ahora mismo. Ya hay demasiada presión encima».

«Pensé que unas buenas palabras podrían animarle, ayudarle a superar la derrota unas horas antes de lo habitual. Se supone que te debe doler. Estoy seguro de que así fue», cerró Federer, interesado por el bienestar de los nuevos talentos del circuito. «Le di una palmada en el hombro y le dije ‘vamos, no es tan terrible. Podría ser peor’».

En el Abierto de Australia, donde la competencia es feroz sobre la pista, la experiencia de los veteranos y la ilusión de los más jóvenes cruzan sus caminos. Un gesto humano para agrandar la esencia del deporte. 

Autor: Redacción | 2018-01-21 15:38:00 | Compartir: