Edición Nro: 31922

El Paí­s

Charla de café y pucho en mano

Jorge Lanata no dudó a la hora de disparar

Jorge Lanata no dudó a la hora de disparar El periodista Jorge Lanata acusó a los empresarios de “cobardes” por no haberse enfrentado al kirchnerismo y “dejarse maltratar para ganar un palo más”, y les recomendó hacer mayores esfuerzos para consolidar un cambio de fondo en la Argentina, aunque sus resultados se vean a largo plazo.

La expectativa pululaba en el ambiente ante la llegada de Jorge Lanata al Coloquio de Idea, anunciada para el panel interactivo que este año rompió el molde y se transformó en una charla de café escenográfica. Lo presentaron como editorial y no defraudó.
12 años de gobierno K y todos subidos al tren, aceptando condiciones, extorsiones, sin chistar.
Lanata dijo lo que dijo, sin pelos en la lengua, sin agresiones ni estridencias, haciendo gala de su perfil inquisidor, poniendo sobre la mesa su trayectoria con los éxitos, aciertos y fracasos, recorriendo la historia, balanceando con soltura su sapiencia intelectual y su lenguaje llano y criollo.
 

En una sesión interactiva a sala colmada realizada en el marco del 53º Coloquio de IDEA, Lanata interpeló al casi millar de empresarios presentes y les preguntó si están dispuestos a “hacer esfuerzos cuyos resultados no llegarán a ver”.
También se refirió al gobierno de Mauricio Macri y advirtió sobre el endeudamiento actual, por considerar que podría derivar en un nuevo default.
“No puedo creer que gente que tenga tanta plata sea tan cobarde”, lanzó el periodista ante la pregunta de un asistente al Coloquio sobre su visión del empresariado.
“Es una vergüenza que no hayan tenido representación (durante los 12 años de kirchnerismo). Volví a escuchar a Moreno. Lo bestial es que nos bancamos a Moreno gritando al entrar a una empresa. Los que se lo bancaron, ¿para qué lo hicieron? ¿cuánto más ganaron? ¿dos, tres palos más? Yo no estoy en contra de los empresarios. Yo soy empresario, aunque bastante malo. Un empresario es un creador”, explicó.
Y agregó: “Nos hicieron falta los empresarios durante el kirchnerismo y no estuvieron. Hacía falta gente que no pensara en ganar cinco, diez o quinientos palos más”. Y cosechó aplausos.
Después aclaró: “Seguro hubo excepciones pero mayoritariamente no”. E insistió: “Había que plantarse”.
Cuando comenzó su exposición, el periodista dijo estar “harto de la coyuntura. Por eso quiero hablar de historia. Los quiero llevar a 1580, porque esto no comenzó hace 10 minutos en la Argentina”.
Y tras hacer varias menciones de la historia menos conocida de la Ciudad de Buenos Aires y del país, Lanata explicó: “La historia del Cabildo es una gran metáfora de la Argentina. Estuvo 200 años en obra. Antes que estuviera el Cabildo, ya estaban los cargos. En esa época se compraban. Se le pagaba al rey y se llamaba donativo gracioso. Por eso los contrabandistas eran virreyes. El cabildo no se construye y mientras tanto funcionaba en casas de particulares. En 1603 se nombra al portero, con un sueldo, pero no había edificio y ya había portero. En 1606 se discute tener edificio propio. En 1608 se encarga la construcción. Resulta que en 1612 quedó chico (porque además era cárcel). Y las reuniones volvieron a hacerse en la casa del gobernador”. Y continuó con todas las peripecias del edificio entre peligros de derrumbes, clausuras, encargos de refacciones varios y pedidos de préstamos.
Durante su relato, Lanata ironizó varias veces sobre esas historias y dijo: “Menos mal que no estamos hablando de actualidad”.
“En estos 200 años nos la pasamos creyendo que los cambios pueden ser rápidos pero si los cambios de dan rápido se termina volviendo al estado anterior”, advirtió. Y por eso, el periodista preguntó a los presentes si estarán dispuestos a hacer esfuerzos para lograr cambios cuyos resultados no van a ver.
“¿Somos capaces de disponernos a hacer algo cuyo resultado no vamos a ver? Pretender la Argentina inmediata nos impide ver la Argentina real”, enfatizó.
En otro momento de su exposición, Lanata indicó que “un tercio de la población tiene hambre. Me parece una vergüenza que un tercio de la población tenga hambre. No sé con qué cara miramos a nuestros hijos y les decimos que un tercio de la población tiene hambre”.
“En Argentina tenemos mucho que cambiar pero nos va a llevar mucho tiempo hacerlo. Pero eso no va a pasar si seguimos siendo turistas de la Argentina. ¿Qué vamos a dar para cambiarlo? Si vemos el país hoy no nos salió bien. Hay muchas cosas para mejorar. Ya que estamos hablando de esto, pensemos en empezar a laburar en serio”, aseveró.
Ante una de las preguntas de los asistentes, Lanata sostuvo: “Creo que el principal problema en la Argentina es la Justicia pero después es la educación, que está en crisis”.
Ante la pregunta de qué beneficios ve a la transformación política que encarna el presidente Mauricio Macri, Lanata dijo: “La idea de que puede haber beneficios sin costos también es muy argentino. La idea es llenarse de guita sin costos. Nos va a costar mucho sacarnos esa idea de encima. No somos conscientes de que eso hace falta. No estamos viviendo hoy una economía real. Prefiero a Macri frente a los K. Yo nunca lo había votado, y lo voté. Pero también creo que no es un líder político”.
Y profundizó: “Le cuesta avanzar sobre decisiones de la gente. Un político no está para decirle que sí a la gente. A veces sí pero no siempre. Para eso es líder. Si no, que no haga ese trabajo. Un líder se dirige a algún lugar. Al principio de su gobierno intentó un cambio cultural. La idea de Macri de que hace falta un cambio cultural es muy buena y la comparto. Ahora está intentando retomarlo”.
Pero señaló que “las enfermedades fundamentales de la Argentina siguieron. En vez de endeudarse con la Anses y el Banco Central, se endeudó con los bancos extranjeros. Nos endeudamos porque gastamos de más. Pero si el tema es nos endeudamos para seguir gastando lo mismo y no vender nada nuevo, es la eterna historia argentina y vamos a volver a terminar en un default. Me parece que en el diagnostico acierta: hace cambio un cultural y ahora dice que lo va a hacer”.
Lanata también se mostró polémico respecto de la política en toda la Argentina y dijo: “En muchas provincias del interior no hay democracia, hay feudos”.
Dijo que deben terminar las reelecciones y que “la política tiene que volver a ser un servicio público. Y me parece útil lo de los timbreos. Son importantes no por la gente, por los funcionarios. Los bajás”.
Aseguró que “Macri tendría que haber sacado a la (procuradora general de la Nación, Alejandra) Gils Carbó. Si hubiera sido en tiempos kirchneristas, la hacían al espiedo”, señaló, y consideró que a Macri “le armaron una red para cagarlo en la Justicia. Había que descabezarla y no se animó. Tenía un tiempo para hacerlo y no se animó”.
 

Autor: Redacción | 2017-10-15 06:24:00 | Compartir:

Imágenes

Jorge Lanata no dudó a la hora de disparar