Edición Nro: 52545

Cultura Espectáculos

La Semana del Cine Argentino

 La sutileza de los detalles en "Los que aman, odian" Cine y literatura. Como una torre de Babel, los lenguajes se entrelazan para buscar expresiones genuinas a partir de una historia. Los que aman, odian, dirigida por Alejandro Maci y protagonizada por Guillermo Francella y Luisana Lopilato. Basada en la novela de Silvina Ocampo y Bioy Casares.

Cine y literatura. Como una torre de Babel, los lenguajes se entrelazan para buscar expresiones genuinas a partir de una historia.
La historia tiene su cuna en la novela de Silvina Ocampo y Adolfo Bioy Casares. Y también tiene su toque. Una novela de época, ambientada en la década del 40 que detiene el tiempo, lo retrotrae, generando un clima propicio para hacer la historia verosímil, como un velo que poco a poco se va corriendo. Con la receta de los clásicos, ahonda en las pasiones humanas y tensa la cuerda entre el amor y el odio hasta romperla. La historia mantiene siempre esa duda razonable al mejor estilo Agatha Cristie. Si bien tiene exteriores, es la casa la que funciona como laberinto, en un ida y vuelta, perdidos y encontrados, espías espiados, que permite ahondar el alma humana en la soledad de sus propias angustias y desenfrenos.
El amor y sus infinitas facetas llevan al espectador a desconfiar de todo lo que ve.
La ambientación y la fotografía artística acompañan ese devenir detenido en los detalles. Para empezar ese traqueteo del tren. La madera que da calidez a cada escenografía. Y más allá de la trama, el arcón de la abuela donde van a parar los trastos viejos. Sombrillas de playa de a pie, sillas de esterilla de los balnearios, el antiguo fli para los insectos, libros, cada detalle. El vestuario es excelente y se luce por la calidad de la filmación, texturas, colores pasteles o fuertes, los peinados y accesorios compañan a la perfección. Por un lado, cabe destacar que la película se filmó en Villa Ocampo, la histórica casa de fin de semana de la aristocrática familia porteña. Los exteriores en Ostende, ciudad balnearia de la costa atlántica. En ese entorno que evoca el Hotel Ostende ,se recrea una época marcada por la soledad. Playas extensas, médanos rebeldes que mutan la fisonomía, caminos de tierra en la nada misma.
Allí, lejos de todo, los personajes buscan un refugio para descansar y se encuentran. Todo el elenco impecable. El film protagonizado por Guillermo Francella que encarna a un doctor, homeópata, que visita el hotel de su tía, Marilú Marini, emblema del glamour parisino y de la belle epoque. Ella vive con un niño que quedó huérfano en esa soledad. El Dr. Huberman se encuentra con Mary, la seductora mujer que despertó en él la pasión desenfrenada. Luisana Lopilato, ilumina la escena al estilo Marylin Monroe, despampanante. Ella se define como la mujer que busca gustar y desata las pasiones en los hombres. Mary llega al hotel con su hermana, Justina Bustos y su novio, Juan Minujín, Atuel en la obra, mostrando otra faceta actoral.
Completan el elenco, Mario Alarcón, Gonzalo Urtizberea y el pequeño Teo Inama Chiabrando.
El director, con experiencia en los relatos de Silvina Ocampo, Alejandro Maci es un cineasta, actor, director teatral y María Luisa Bemberg para el film De eso no se habla. Filmó el guion dejado a su muerte por Bemberg de El impostor basado en un cuento de Silvina Ocampo que le valió nominaciones al Premio Cóndor de Plata por ópera prima y guion.
 

Autor: Lic. Mirtha Cáffaro | 2017-10-02 05:52:00 | Compartir:

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