Edición Nro: 2366

El Paí­s Papa Francisco

Lo iban a vender

El Papa salva al Luna Park

El Papa salva al Luna Park Por pedido del Papa, la Iglesia argentina no venderá el Luna Park. El mítico estadio es administrado por el Arzobispado de la Ciudad, que recibió una oferta de un grupo empresario para desarrollar un emprendimiento inmobiliario

"No se vende". Simple y categórica respuesta sobre un fantasma que reposó en las últimas horas sobre uno de los míticos emblemas de la ciudad de Buenos Aires: el Estadio Luna Park.

En el medio de movidas y operaciones inmobiliarias dignas de un juego de ajedrez, un grupo empresario europeo, del cual no trascendió el nombre, dejó al descubierto la versión sobre un real y concreto interés de compra del estadio. Incluso le pusieron un número a la transacción: 45 millones de dólares. Esta versión generó una ola de tensión en la Iglesia y en el seno del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.

Desde el 2013, el Luna, sinónimo inobjetable de la vida cultural y deportiva de la historia porteña quedó en manos de la Iglesia Católica, producto de una decisión de quien fuese en vida dueña mayoritaria de la sociedad propietaria del estadio. Ernestina de Lectoure falleció a los 95 años en febrero de 2013 pero antes de partir dejó constancia escrita y legal de su deseo: ceder en partes iguales a Cáritas y a la Iglesia la operación comercial del estadio, que quedó bajo administración del Arzobispado de la Ciudad de Buenos Aires.

El Luna Park fue declarado monumento histórico nacional en 2007 y eso hace de la venta algo aún más difícil, evitando que se ejecute como algo antojadizo. Cualquier decisión sobre el destino del Estadio debe ser autorizado por la Comisión Nacional de Museos, Monumentos y Lugares Históricos, que depende de la Secretaría de Cultura de la Nación e incluso debe dársele curso a la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires. 

Autor: redacción | 2017-08-24 12:04:00 | Compartir: