Edición Nro: 58712

Sección 22

Volviendo a casa

Un poema para una noche negra

Un poema para una noche negra Tal vez, el solo hecho de pensar en aquellos seres que engrandecieron la tierra nos transforme, de por sí, en seres de luz. En personas que, aunque sea desde lo aspiracional, pretendemos que el mundo sea otro. Deseamos manejar nuestro destino y, a veces lo conseguirmos; somos, si se quiere, el Capitán de nuestra propia alma. Vaya en el recuerdo de Nelson Mandela y el poema "Invictus", el testimonio del ser y su levedad, casi concreta.

EL POEMA DE LA CARCEL - Invictus, Nelson Mandela.

En la noche que me envuelve,
negra, como un pozo insondable,
doy gracias al Dios que fuere
por mi alma inconquistable.

En las garras de las circunstancias
no he gemido, ni llorado.

Ante las puñaladas del azar,
si bien he sangrado, jamás me he postrado.

Más allá de este lugar de ira y llantos
acecha la oscuridad con su horror.

No obstante, la amenaza de los años me halla,
y me hallará, sin temor.

Ya no importa cuan recto haya sido el camino,
ni cuantos castigos lleve a la espalda:

Soy el amo de mi destino, soy el capitán de mi alma.

Willian Ernts Henley
 

Autor: Lic. José Luis Dranuta | 2017-06-15 03:41:00 | Compartir: