Edición Nro: 158069

Educación

Hoy necesitamos una verdadera revolución

La educación ese lugar donde lo impredecible, es predecible

La educación ese lugar donde lo impredecible, es predecible Los problemas de la educación son bien conocidos por todos pero no por ello se agotaron los temas, Diagnósticos, situaciones conflictivas en todos los niveles llegaron para quedarse. Y ahora lo miramos por tv. Un día como hoy quiero reflexionar con vos.

Tengo nostalgia de esa escuela de ayer, donde el estudio era el orgullo de los padres, el docente era un referente, respetado por los alumnos, por los padres y por la sociedad. El aula en la que se producía la magia de aprender porque se creía en un futuro viable que incluía a todos. Pero, también creo en la escuela del futuro, en la que se recupere la calidad, se respete a los que trabajamos cada día a pesar de tantas dificultades, ante tantas cosas patas para arriba. Y parecería que me agarró un toque rioplatense, esa nostalgia tanguera, de bandoneón. Pienso en todos aquellos con los que compartí la tarea docente, mis compañeros, los directivos que me acompañaron y me guiaron en este camino.
La pregunta del millón es porqué sigo dando clases y mi única respuesta es por vocación. Hoy más que nunca creo que en la educación está el futuro de nuestra sociedad. Recuperar los valores esenciales de respeto, diálogo, trabajo se prenden como una lamparita que va variando, desde la antigua bombita a la iluminación led, esta tarea sigue siendo un cotidiano desafío.
La escuela es, sin dudas, el reflejo de lo que pasa en la vida. Desigualdad, frustración, adversidad. Son palabras que vienen a mí pero en lugar de desanimarme, me confrontan y me llevan a cuestionar la labor. Sí, creo en los valores que me enseñaron, en el camino en el que trabajando te ganás el respeto y llevás cada día el pan a tu casa.
La docencia es una tarea inmensa. Los cambios siempre están presentes como en la vida y en lugar de resistirse hay que tomar el desafío de buscar nuevos caminos a partir de los diagnósticos negativos.
¿Por qué los alumnos llegan como si no hubiesen aprendido nada? ¿Qué pasó en ese camino en el que los procesos de desarrollo cognitivo buscaban subir cada peldaño desde la observación hacia el juicio crítico?
Hace poco todos pudimos ver el diagnóstico que el Dr. Abel Albino hace desde hace años. Pero la televisión llega a todos los hogares y nada más contundente que la imagen. Ese mapa en el que explicó cómo un niño necesita una nutrición adecuada para el desarrollo y la posibilidad de aprendizaje es una realidad que golpea en el aula de hoy.
Los alumnos no pueden fijar su atención, no pueden conceptualizar no pueden seguir consignas básicas y es muy difícil trabajar en el área del análisis y la sistematización.
De la escuela enciclopedista no quedó nada. Pero ante tanto diagnóstico negativo no se puede bajar los brazos. Es esencial el compromiso de la dirigencia política en un trabajo de capacitación docente. No se trata solo de incorporar las nuevas tecnologías, se necesita un trabajo constante que permita incorporarlas para realizar la tarea diaria en las aulas y facilitar la inserción labor de los futuros egresados. Trabajar en proyectos integradores en los que se tenga plena conciencia de las carreras nuevas que permitan el desarrollo sostenible de la comunidad. Asegurar en las plantas docentes los cargos que fomenten e incorporen ciclos de capacitación. Jerarquizar las tareas pedagógicas y no convertir a los directivos en meros gestores administrativos. Garantizar las condiciones en las que la tarea se desarrolle en ámbitos adecuados. Esto implica verdaderas inversiones en las estructuras edilicias y las herramientas mínimas que debe tener el docente al alcance de la mano.
¿De qué sirven las netbooks si no andan o no se tienen a mano? ¿Para qué se invierte en pisos tecnológicos sin conectividad disponible?
Es hora de que los diagnósticos sean superados por las decisiones políticas firmes. Es hora de que los docentes se puedan avocar a sus tareas con garantías de seguridad y de calidad.
La educación no puede quedar entre las disputas de una grieta política que se lleva puesta a generaciones. El cambio es hoy. La Argentina merece reconvertir el modelo y superarlo. Esa tarea involucra a todos los estamentos de la sociedad.
Necesitamos las voces de todos para exigir que se haga realidad porque el futuro de cada alumno compromete el futuro de una sociedad que pide a gritos un cambio ya.
Y vos dirás, “yo te lo dije”, esto viene desde hace mucho pero lo importante es que solo desde el presente se construye el futuro.
“Argentinos a las cosas”. Y cada uno debe pensar en hacer su tarea lo mejor que se pueda. Repensar una tarea colectiva, colaborativa y responsable es el camino.
Lo predecible es que un día cada uno piense en el país que quiere.
Viva la Patria
 

Autor: Lic. Mirtha Cáffaro | 2017-05-25 09:58:00 | Compartir: