Edición Nro: 2609

La Ciudad Cultura

Con la presentación de su obra "Manuel Belgrano, el hombre del Bicentenario"

Felipe Pigna inauguró el ciclo Planeta

Felipe Pigna inauguró el ciclo Planeta Felipe Pigna inauguró el Ciclo de verano Planeta presentando su libro Manuel Belgrano, el hombre del Bicentenario. En diálogo con Nino Ramella se refirió a la formación del joven Belgrano y su afición lectora. Destacó cómo compartía sus lecturas con su madre, una mujer ilustrada en su época. El libro le dedica una gran parte a la visión de Belgrano de la patria. Su visión de la mujer y el acceso a la educación en todos los niveles, un documento extraordinario.

El libro le dedica una gran parte a la visión de Belgrano de la patria. Su visión de la mujer y el acceso a la educación en todos los niveles, un documento extraordinario.
Los placeres de la vida, la lectura, la naturaleza, pre anuncia el cuidado del medio y sus consecuencias. Este aspecto encuadra en una semblanza de padre fundador de la patria, más que de prócer.
Con respecto a la educación resalta una educación gratuita y se adelanta 100 años a la ley de gratuidad. Comparte con Castelli sus conocimientos de la época sobre diferentes temas culturales, quien, en varios aspectos continuó su línea. Fue también el primer periodista argentino, fue corresponsal de un medio progresista- económico español y funda el primer periódico, El telégrafo, censurado por Virrey del Pino. Luego funda el periódico con orientación económico- industrial, en el que resalta el valor agregado sobre la materia prima. Padre de la industria argentina. También propició la escuela técnica.
Los derechos de la mujer, inspirados en una heroína francesa Olimpia de Gouges, quien reivindicó la igualdad de derechos entre hombres y mujeres en el marco de la Revolución Francesa, considerada precursora del moderno feminismo. Escribió la Declaración de los derechos de la mujer y de la ciudadana (1791), título que calcó de la Declaración de los derechos del hombre y del ciudadano (1789). Como otras feministas de su época, fue abolicionista. Detenida por su defensa de los Girondinos fue juzgada sumariamente y murió guillotinada.
Tras el periodo de pensamiento delineando el futuro país, Belgrano se incorpora al cuerpo de Patricios y se dedica a la estrategia militar.
En toda esa etapa de Belgrano militar sus experiencias parecen propias de una obra del realismo mágico de García Márquez. Tanto la batalla de Tucumán como la heroica batalla de Salta dan marco a anécdotas y comentarios que marcan el clima que Pigna crea en sus presentaciones ante el público que colma la sala del Hotel Costa Galana. El autor, siempre con su lenguaje llano, con simpleza, acerca la historia viva de la Argentina, a los hombres que dieron la libertad al hombre de hoy.
Una anécdota tras otra, una sábana de nombres ilustres, también le llega el turno a Martín de Güemes, reivindicando su relación, su lucha y la amistad que los unió. Es en Tucumán, la ciudad en la que convive con San Martín. Época en la que dictan clase en la llamada Ciudadela.
Las cartas que siguen a esta relación dejan frases imperdibles, “estoy en la abundancia de la escasez”.
Belgrano tuvo dos grandes amores, uno con María Josefa Ezcurra, amor clandestino con esta mujer casada, con quien tuvo un hijo, Pedro, criado por Rosas, historia que Florencia Canale detalla en su obra “Sangre y deseo” y su amor con la joven tucumana Dolores Helguero con quien tuvo una hija, Manuela Mónica.
Belgrano ingresa a la función pública rico y se va pobre, ejemplo que no se tomó en la Argentina de hoy. Donó dinero para construir escuelas, la última se concretó en nuestro siglo.
El maestro debe ser el mejor pago del estado. Es quien recibe a los hijos. La educación era para él la clave del futuro y si no hay una buena educación estamos condenados al fracaso.
Visionario, contundente, hombre comprometido con su tiempo y con una Argentina que sigue buscando un camino, a pesar de haber tenido esta fuente de inspiración.
Después de viajar con Rivadavia y ser testigo de la corrupción en las cuentas, regresa a Buenos Aires. Se dedica a una gran operación política para frenar una coronación a un príncipe europeo.
Antes del cierre le dedican un homenaje a Ricardo Piglia, defensor de las bibliotecas públicas y escritor destacado, recomienda la lectura de Los diarios de Emilio Renzi.
Destaca la labor del escritor como facilitador de la historia, documentada pero sin rigidez. En ese intento, la obra de Pigna intenta plasmar los valores de honradez, solidaridad. Manuel Belgrano, un gran ejemplo. 

Autor: Lic. Mirtha Cáffaro | 2017-01-12 01:40:00 | Compartir:

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