Edición Nro: 2887

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Las películas "Neruda" y "Aquarius" aclamadas en los Premios Fénix

Las películas "Neruda" y "Aquarius" aclamadas en los Premios Fénix Todo apuntaba al protagonismo de "Neruda" pero la producción brasileña dejó su impronta. Pablo Larraín consiguió el galardón a mejor película en los Premios Fénix y Aquarius de la mano de Kleber Mendonça Filho se llevó el premio a mejor dirección. Francella ganó el premio a Mejor intérprete por El clan.

Brasil alzó la voz en una noche en la que se creyó que no iba a haber más canto que el de Pablo Neruda. Aunque el biopic del Nobel chileno dirigido por Pablo Larraín consiguió el galardón a mejor película en los Premios Fénix, fue Aquarius la que puso el toque político a la ceremonia, un ingrediente sin el cual es imposible comprender el cine de la región. Kleber Mendonça Filho se llevó el premio a mejor dirección y Sonia Braga consiguió el galardón a mejor actriz de una producción que se ha opuesto firmemente al Gobierno de Michel Temer, que sustituyó polémicamente a Dilma Rousseff.

“Aquarius es una película sobre amor, memoria y libertad democrática”, describió Wagner Moura cuando le tocó su turno de presentar Aquarius como una las aspirantes al gran premio de la noche. Momentos antes, sobre la larga alfombra roja desplegada en las calles del centro de la Ciudad de México, el actor protagonista de Narcos dijo que Aquarius es una película de resistencia. “El cine brasileño es un cine político. Esta película sintetiza la resistencia de los artistas a la dictadura militar y ahora a lo que yo llamo el golpe político contra una presidenta que fue elegida”.

Sonia Braga fue premiada por su interpretación de Clara, una crítica musical que se resiste a dejar el apartamento donde crió a sus tres hijos a pesar de las presiones que sufre. La actriz vive desde hace varios años en Estados Unidos. En México, Braga afirmó que su rol le sirvió para decir lo que piensa del Brasil actual a pesar de que sus opiniones hayan perdido fuerza desde que vive en el extranjero. Al recibir el Premio Fénix, se limitó a decir que su país vive un momento “muy difícil”. En la alfombra roja, sin embargo, bromeaba. Cuando los fotógrafos le gritaban “¡a la derecha!” para captar otro ángulo, les respondía sonriente: “Nunca, yo no hago eso”.

La producción de Neruda, del chileno Larraín, deja contenta la Ciudad de México. Gael García Bernal, uno de los coprotagonistas del filme, dijo en una conferencia de prensa que el galardón otorgado por el más de medio millar de cineastas agrupados en Cinema 23 da buenas chances al filme en su camino al Oscar. El actor mexicano, en presencia de su compañero de reparto Luis Gnecco y de Juan de Dios Larraín, productor y hermano del director, aseguró que esperan buenas noticias en dos semanas, cuando la Academia de Hollywood dé a conocer la lista corta de las películas que competirán por la estatuilla a mejor filme de habla no inglesa.

Guillermo Francella, protagonista de El clan, obtuvo el premio a mejor intérprete, pero no pudo asistir a la ceremonia por estar en otro rodaje. El drama de Pablo Trapero, basado en un escalofriante caso real de una familia de clase media alta argentina que se dedicaba al secuestro, también ganó el trofeo a mejor sonido.

El mejor documental fue para Tempestad, un crudo relato sobre la violencia en México. Su directora, Tatiana Huezo, nacida en El Salvador pero afincada en México, dijo que su trabajo es un testimonio del tiempo “difícil e impune” que se vive. “Tengo la esperanza de que las cosas cambien”, dijo. Segundos después, uno de sus productores aprovechó el micrófono para decir que una de las hijas de las protagonistas continúa desaparecida. “Creemos que se la llevaron unos policías judiciales”, dijo Sebastián Celis.

Estos momentos de denuncia se mezclan con el aura hipster que los Fénix han cultivado en sus tres primeras ediciones. Los organizadores abominan el ritmo acartonado de otras entregas de premios cinematográficos y se decantan por el espectáculo. Esto ha permitido mezclar cineastas con rockeros, que interpretan versiones musicales de éxito. Por ejemplo, los mexicanos de Titán tocaron una canción con coros hechos por la peruana Stephanie Cayo y la mexicana Ana de la Reguera. León Larregui, de la agrupación de pop Zoé cantó Bésame mucho junto a Adanowsky. El padre de este, Alejandro Jodorowsky, fue reconocido por las academias de cine iberoamericanas por su trayectoria. “Es agradable ser reconocido después de una larga vida de lucha para implantar el cine puro y de arte en medio del cine industrial”, dijo en un mensaje videograbado el cineasta convertido en psicomago. 

Autor: Redacción | 2016-12-08 16:55:00 | Compartir: