Edición Nro: 2053

EDITORIAL

Una ciudad vieja que atrasa

Los 144 años de Mar del Plata

Una ciudad vieja que atrasa
El pasado sábado se cumplieron 144 años de la fundación de la ciudad de Mar del Plata. Desde el legendario festejo de sus 100 años, allá por 1974, cuando Luis Fabrizio era el intendente, pasando por "los marplatenses son mediocres" de Russak, hasta este descolorido presente, la ciudad se ha visto sumida en atraso, negociados, prebendas y transas de todo tipo. Hace falta perforar el círculo mediático - empresario - dirigencial vetusto, antidemocrático y rosquero, que ha convertido a esta sociedad en uno de los peores escenarios posibles, desde aquella "Ciudad Feliz" de los setenta.

Arroyo sopla las velas, como si se tratase de un control de alcoholemia. La foto, oscura y desteñida, oficial y segmentada, es un cruel reflejo de lo que realmente somos los marplatenses. El cambio de paradigmas de la ciudad es, no solo necesario, sino imprescindible.  La inauguración del Paseo de las farolas en Plaza Mitre se usó como celebración de los 144 años de la ciudad. La ceremonia presidida por el intendente Fernando Arroyo y el obispo de la ciudad, Gabriel Mestre junto a autoridades municipales e invitados, fue escueta, somera, digamos en otras lenguas, pobre.

La ciudad está empobrecida desde lo empresarial, dirigencial y espiritual. Quedará para nuestros hijos hacerla un poco mejor que la que le dejamos. Dios mediante, con un poco de suerte, mirarán estos años como la parte oscura de la historia marplatense. Aunque nunca se sabe, siempre se puede estar un poco peor.

 

Autor:redacción | 2018-02-13 | Editoriales Anteriores | Compartir: