Edición Nro: 2427

Columna de José Luis Dranuta

El General

Otra historia posible

El General
Cuando se hacia la noche, el General se veía entre las sombras de su adormecida pasión y su sudor agrio de una vejez carente de amor. Amor! ... su amor era un trozo de huesos embalsamados de escasos quince kilos y menos de un metro treinta de largo que habían atemorizado a un país en aquella época de siempre, de odios e intolerancias, de tiranos infames que corrian con armas, tanques y plata de la oligarquía a los otros tiranos. Madrid era aun más seco que siempre y el General sentía que al verla la humedad le recorría la entrepierna para transformarse en deseo. Sabia que solo esa mujer lo había hecho sentir macho, salvaje, animal, todopoderoso.

Por esa mujer fue alguien. Por el gozo de esa mujer llego a olvidar el odio que le produjo aquella tarde apatica del sur en la que vio a su madre sumergida en el gozo con un peon de la estancia de la que su padre era puestero. Por esa mujer '"se cago en el quediran" segun los testimonios de su secretario, lacayo y adivino.
La noche tambien le traian recuerdos de angustias. Una noche supo que ella pronto partiria de esta vida regando el mito viviente con una muerte a lo argentino, digna de rodar en films u opera rocks. La noche traia el olor de estupros y vejaciones a jovencitas de la UES y de cuando en cunado Olivos dejaba de ser la residencia y pasaba a ser el quilombo. Los titeres de siempre preparaban la orgia y el comia la carne servida a veces con mantel y cuatro cubiertos y otras veces con las manos...
Ella estaba ahi, para que todos la vieran. Para el gusto de los que vindican el morbo y la sinrazon.
El general era carne corrompida viva y muerta. Vieja carne que se pudria contra la eterea voluntad del que sabe que pronto ya no sera.
Madrid era humedo. Buenos Aires no le iba en zaga. "Un dia ire a tirar mis huesos a la Pampa. Mejor asi. Nunca deje de ser un criollo" Reflexionaba.

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Del dia que murio el General, recuerdo solamente que todos iban al almacen y compraban cualquier cosa que se coma, previendo el futuro desabastecimiento de los dias que demandara el duelo. Mi tio que era levantador de quiniela recaudo mas con la lecheria que con el juego: eso si es un verdadero parametro.

Murio y muchos nos pusimos contentos. La nada (ese cuchillo sin mango y sin hoja) parece ser mas divertido cuando abraza a quien no nos es simpatico. Mi papa me decia "mira como lloran los cabezas a ese demagogo hijo de p... Es porque les regalaba chapas, vino, asado y zapatillas. Estos no son capaces de ganarse el mango por si solos y si le lloraban el les daba: habia que lamerle el culo si querias algo"

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Hoy estuve con Liliana y me conto que en su jardin de infantes (Liliana es maestra jardinera) una mama camina habitualmente unas setenta cuadras dos o tres veces a la semana, con una hija discapacitada de cinco años de edad en brazos hasta el hospital, dado que la nenita padece ademas problemas bronquiales. Hoy el sucesor del General confirmo desde su residencia de fin de semana que el nivel de gasto social es optimo y el secretario de salud dijo que la gente tiene el habito de madrugar. No se que creer. Mi para supongo diria que no importa que chupen frio los cabezas total son los que votan al general (o ahora a su sucesor). Pero lo que no entiendo es como aun esa señora o su marido, o su hermano o alguien de los suyos no nos rompieron aun la crisma cuando pasamos por el costado del camino con el auto recien lavado y la calefaccion bien regulada...


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EL FIN

El General sabia que pobres iba a haber siempre. Su sucesor tambien. Nadie supo nunca jamas por que no pudo gozar con otra mujer que no fuera ella y por que seguia exitandose con esos huesos desparramados vestidos de piel y con olor a quimicos . Nadie supo nunca porque en la intolerancia de lo irreversible la embalsamaron, la mostraron, la secuestraron, la orinaron, maltrataron y devolvieron a su legitimo inventor. Nadie supo cual venganza perfilo el General para esta indomita tierra ese dia que dijo vuelvo y desato el nudo de lo romantico, lo asqueroso, lo perverso y lo cruel. Nadie me pudo explicar por que mi papa odiaba tanto al General y al ella, a los cabezas y su descendencia.
Cuando hoy me veo entre tanto odio y actuo como ellos me educaron y yo me encargue de asimilar sin cuestionar demasiado, comprendo lo que el General, su sucesor y mi padre alguna vez dijeron. Pobres va a haber siempre.


 

Autor:Lic. José Luis Dranuta | 2019-05-29 | Columnas Anteriores | Compartir: